1. Hay demasiados programas instalados y en ejecución en el ordenador, lo que provoca que se consuman demasiados recursos del sistema, lo que afecta a la velocidad de funcionamiento del ordenador y hace que este sea relativamente lento;
2. Hay demasiados archivos basura en el sistema operativo del ordenador y demasiados fragmentos de disco, lo que afecta a la lectura y escritura de los datos del disco duro;
3. Hay un problema con la configuración de la conexión local (configuración de IP, configuración de DNS, etc.);
4. La conexión Gigabit provoca una conexión lenta durante el proceso de adaptación a 100M o 10M.